martes, 28 de marzo de 2017

La alegria que el Peru necesitaba #UnaSolaFuerza

Quita a una bestia de su hábitat y la despojarás de su naturaleza. Nunca Biología y fútbol fueron tan compatibles como en la noche del Nacional. Nunca se vio un Uruguay tan ensimismado, un Suárez tan desentendido, un Godín derribado físicamente. Nunca antes se vio un Perú tan lúcido, tan consistente, tan unido. No existían más charcos como los de Venezuela. El ecosistema presentado le daba la razón a una de las más grandes leyes universales: no sobrevive el más fuerte, sino el que mejor sabe adaptarse. Salimos del charco que significó Maturín y entramos al prado del descanso, más no el del sueño realizado. 

Jornada 14, rival mundialista, delanteros brillantes y talvez nuestras últimas horas antes de que suene el despertador y nos revuelque la resaca de la ilusión. El ambiente previo exigía lo que el combinado de franja roja pocas veces había otorgado: un juego de consistencia. Los fantasmas de los malos planteos iniciales, o en su defecto, de las desatenciones en los minutos de desenlace, infundían un temor con el cual nos habíamos acostumbrado a vivir. Tan acostumbrados que antes de adaptarnos, hicimos algo mejor: evolucionamos. Recuperamos aquello que nuestros rivales tanto elogiaban e impusimos no la ley del 'más vivo'. Sino la del más inteligente. Triangulaciones con opciones de pase al primer toque, técnica impecable de control de balón, recuperaciones dignas del desafío que significaba contrarrestar a un Uruguay 'rascador'. Todo influyó. Todo fluyó.

"No está el calor de Barranquilla. Tampoco la altura de La Paz. Aquí estamos de tú a tú" declaró el DT Tabárez días atrás. Pero el 'Maestro' olvidó que fuera de un terreno climático, existe un terreno actitudinal que muchas veces no se puede advertir. El conjunto de Gareca sacó de zona de confort al rival y lo llevó a territorio hostil. Lo dejó sin sistema circulatorio, la sangre charrúa encontraba venas obstruídas y el corazón 'Celeste' nunca pudo latir con normalidad.

Pero nuestro Sistema Nervioso, siempre operativo, trabajó con neuronas despiertas como Corzo y Rodríguez; neuronas claras en ideas como Yotún, Flores y Carrillo; y fuertes como las de nuestro Guerrero de mil batallas. Una sola idea ejecutada: la victoria. #UnaSolaFuerza: la de una nación clamante de fortaleza para salir adelante en adversidades.


Nuestro país ha sido golpeado por la naturaleza en este tiempo. No somos los más fuertes, quizás nunca lo hemos sido. Pero somos los más persistentes. Nuestra hábitat dejó de ser el conformismo, y en todos estos días hemos sido testigos de un país que se levantó para levantar a otros. Para sobrevivir y luchar. Nos adaptamos al esfuerzo y al apoyo, y lo de hoy es un resultado traducido del trabajo de 30 millones detrás. Hoy nuestro cielo vuelve a ser 'Celeste'. El tiempo hizo su trabajo. Y nosotros el nuestro. Es hora de seguir evolucionando.
RF: #Perú 2-1 #Uruguay
Nota: Moisés Chávarri De Jesús

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